Supongo que existen aquellos que encuentran su lugar, su gente, su camino; y que lo hacen sin esfuerzo.
Supongo que algunos lo tienen todo delante y no lo ven hasta un momento repentino, en el que todas las imágenes que se recortan al frente aparecen diferentes a la vista.
Supongo que algunos tienen que esforzarse en buscar y encontrar, o esperan hasta ser encontrados.
No sé exactamente hacia dónde, ni con quién, ni la manera de acercarme. De todas formas, no creo que la estabilidad permanente sea mi rasgo más característico, ni siquiera creo que vaya a alcanzarlo en algún momento.
Pero hay veces, en las que pienso que lo mejor que puede hacerse, es parar un instante y mirar hacia delante con calma, intentar comprender los detalles, intentar buscar dentro de uno mismo, y aunque no se descubra un nuevo impulso, apartarse de los que te han perdido hasta el momento, buscar la autenticidad, la fuerza personal, el encanto de los hechos externos. Y con todo, guiñarle un ojo a cada día.